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Estados Unidos

VIDEO y TEXTOS : El discurso de Barack Obama, nuevo Presidente de Estados Unidos

Tupolitica.com con el compromiso de llevarles las noticias más relevantes de la política internacional, no podía pasar por alto la toma de Posesión del nuevo Presidente de los Estados Unidos de America, Barack Obama, quien celebró el 20 de enero su inicio como mandatario del país norteamericano.

Aquí les presentamos la versión traducida al español de su discurso durante la toma de posesión y también la versión original en inglés para nuestros visitantes bilingues y para los que quieren guardar esta información como parte de la historia.

Discurso en traducido al Español

Video #1 de 2

Video #2 de 2

Texto en Español

Queridos conciudadanos:

Me presento aquí hoy humildemente consciente de la tarea que nos aguarda, agradecido por la confianza que habéis depositado en mí, conocedor de los sacrificios que hicieron nuestros antepasados. Doy gracias al presidente Bush por su servicio a nuestra nación y por la generosidad y la cooperación que ha demostrado en esta transición.

Son ya 44 los estadounidenses que han prestado juramento como presidentes. Lo han hecho durante mareas de prosperidad y en aguas pacíficas y tranquilas. Sin embargo, en ocasiones, este juramento se ha prestado en medio de nubes y tormentas. En esos momentos, Estados Unidos ha seguido adelante, no sólo gracias a la pericia o la visión de quienes ocupaban el cargo, sino porque Nosotros, el Pueblo, hemos permanecido fieles a los ideales de nuestros antepasados y a nuestros documentos fundacionales. Así ha sido. Y así debe ser con esta generación de estadounidenses.

Es bien sabido que estamos en medio de una crisis. Nuestro país está en guerra contra una red de violencia y odio de gran alcance. Nuestra economía se ha debilitado enormemente, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por nuestra incapacidad colectiva de tomar decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era. Se han perdido casas; se han eliminado empleos; se han cerrado empresas. Nuestra sanidad es muy cara; nuestras escuelas tienen demasiados fallos; y cada día trae nuevas pruebas de que nuestros usos de la energía fortalecen a nuestros adversarios y ponen en peligro el planeta.

Estos son indicadores de una crisis, sujetos a datos y estadísticas. Menos fácil de medir pero no menos profunda es la destrucción de la confianza en todo nuestro territorio, un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y la próxima generación tiene que rebajar sus miras. Hoy os digo que los problemas que nos aguardan son reales. Son graves y son numerosos. No será fácil resolverlos, ni podrá hacerse en poco tiempo. Pero debes tener clara una cosa, América: los resolveremos.

Hoy estamos reunidos aquí porque hemos escogido la esperanza por encima del miedo, el propósito común por encima del conflicto y la discordia. Hoy venimos a proclamar el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante tanto tiempo han sofocado nuestra política.

Seguimos siendo una nación joven, pero, como dicen las Escrituras, ha llegado la hora de dejar a un lado las cosas infantiles. Ha llegado la hora de reafirmar nuestro espíritu de resistencia; de escoger lo mejor que tiene nuestra historia; de llevar adelante ese precioso don, esa noble idea, transmitida de generación en generación: la promesa hecha por Dios de que todos somos iguales, todos somos libres, y todos merecemos una oportunidad de buscar toda la felicidad que nos sea posible.

Al reafirmar la grandeza de nuestra nación, sabemos que esa grandeza no es nunca un regalo. Hay que ganársela. Nuestro viaje nunca ha estado hecho de atajos ni se ha conformado con lo más fácil. No ha sido nunca un camino para los pusilánimes, para los que prefieren el ocio al trabajo, o no buscan más que los placeres de la riqueza y la fama. Han sido siempre los audaces, los más activos, los constructores de cosas -algunos reconocidos, pero, en su mayoría, hombres y mujeres cuyos esfuerzos permanecen en la oscuridad- los que nos han impulsado en el largo y arduo sendero hacia la prosperidad y la libertad.

Por nosotros empaquetaron sus escasas posesiones terrenales y cruzaron océanos en busca de una nueva vida. Por nosotros trabajaron en condiciones infrahumanas y colonizaron el Oeste; soportaron el látigo y labraron la dura tierra. Por nosotros combatieron y murieron en lugares como Concord y Gettysburg, Normandía y Khe Sahn. Una y otra vez, esos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron y trabajaron hasta tener las manos en carne viva, para que nosotros pudiéramos tener una vida mejor. Vieron que Estados Unidos era más grande que la suma de nuestras ambiciones individuales; más grande que todas las diferencias de origen, de riqueza, de partido.

Ése es el viaje que hoy continuamos. Seguimos siendo el país más próspero y poderoso de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando comenzó esta crisis. Nuestras mentes no son menos imaginativas, nuestros bienes y servicios no son menos necesarios que la semana pasada, el mes pasado ni el año pasado. Nuestra capacidad no ha disminuido. Pero el periodo del inmovilismo, de proteger estrechos intereses y aplazar decisiones desagradables ha terminado; a partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y empezar a trabajar para reconstruir Estados Unidos.

Porque, miremos donde miremos, hay trabajo que hacer. El estado de la economía exige actuar con audacia y rapidez, y vamos a actuar; no sólo para crear nuevos puestos de trabajo, sino para sentar nuevas bases de crecimiento. Construiremos las carreteras y los puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que nutren nuestro comercio y nos unen a todos. Volveremos a situar la ciencia en el lugar que le corresponde y utilizaremos las maravillas de la tecnología para elevar la calidad de la atención sanitaria y rebajar sus costes. Aprovecharemos el sol, los vientos y la tierra para hacer funcionar nuestros coches y nuestras fábricas. Y transformaremos nuestras escuelas y nuestras universidades para que respondan a las necesidades de una nueva era. Podemos hacer todo eso. Y todo lo vamos a hacer.

Ya sé que hay quienes ponen en duda la dimensión de mis ambiciones, quienes sugieren que nuestro sistema no puede soportar demasiados grandes planes. Tienen mala memoria. Porque se han olvidado de lo que ya ha hecho este país; de lo que los hombres y mujeres libres pueden lograr cuando la imaginación se une a un propósito común y la necesidad al valor.

Lo que no entienden los escépticos es que el terreno que pisan ha cambiado, que las manidas discusiones políticas que nos han consumido durante tanto tiempo ya no sirven. La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno interviene demasiado o demasiado poco, sino si sirve de algo: si ayuda a las familias a encontrar trabajo con un sueldo decente, una sanidad que puedan pagar, una jubilación digna. En los programas en los que la respuesta sea sí, seguiremos adelante. En los que la respuesta sea no, los programas se cancelarán. Y los que manejemos el dinero público tendremos que responder de ello -gastar con prudencia, cambiar malos hábitos y hacer nuestro trabajo a la luz del día-, porque sólo entonces podremos restablecer la crucial confianza entre el pueblo y su gobierno.

Tampoco nos planteamos si el mercado es una fuerza positiva o negativa. Su capacidad de generar riqueza y extender la libertad no tiene igual, pero esta crisis nos ha recordado que, sin un ojo atento, el mercado puede descontrolarse, y que un país no puede prosperar durante mucho tiempo cuando sólo favorece a los que ya son prósperos. El éxito de nuestra economía ha dependido siempre, no sólo del tamaño de nuestro producto interior bruto, sino del alcance de nuestra prosperidad; de nuestra capacidad de ofrecer oportunidades a todas las personas, no por caridad, sino porque es la vía más firme hacia nuestro bien común.

En cuanto a nuestra defensa común, rechazamos como falso que haya que elegir entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros Padres Fundadores, enfrentados a peligros que apenas podemos imaginar, elaboraron una carta que garantizase el imperio de la ley y los derechos humanos, una carta que se ha perfeccionado con la sangre de generaciones. Esos ideales siguen iluminando el mundo, y no vamos a renunciar a ellos por conveniencia. Por eso, a todos los demás pueblos y gobiernos que hoy nos contemplan, desde las mayores capitales hasta la pequeña aldea en la que nació mi padre, os digo: sabed que Estados Unidos es amigo de todas las naciones y todos los hombres, mujeres y niños que buscan paz y dignidad, y que estamos dispuestos a asumir de nuevo el liderazgo.

Recordemos que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y el comunismo no sólo con misiles y carros de combate, sino con alianzas sólidas y convicciones duraderas. Comprendieron que nuestro poder no puede protegernos por sí solo, ni nos da derecho a hacer lo que queramos. Al contrario, sabían que nuestro poder crece mediante su uso prudente; nuestra seguridad nace de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo y la moderación que deriva de la humildad y la contención.

Somos los guardianes de este legado. Guiados otra vez por estos principios, podemos hacer frente a esas nuevas amenazas que exigen un esfuerzo aún mayor, más cooperación y más comprensión entre naciones. Empezaremos a dejar Irak, de manera responsable, en manos de su pueblo, y a forjar una merecida paz en Afganistán. Trabajaremos sin descanso con viejos amigos y antiguos enemigos para disminuir la amenaza nuclear y hacer retroceder el espectro del calentamiento del planeta. No pediremos perdón por nuestra forma de vida ni flaquearemos en su defensa, y a quienes pretendan conseguir sus objetivos provocando el terror y asesinando a inocentes les decimos que nuestro espíritu es más fuerte y no podéis romperlo; no duraréis más que nosotros, y os derrotaremos.

Porque sabemos que nuestra herencia multicolor es una ventaja, no una debilidad. Somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos e hindúes, y no creyentes. Somos lo que somos por la influencia de todas las lenguas y todas las culturas de todos los rincones de la Tierra; y porque probamos el amargo sabor de la guerra civil y la segregación, y salimos de aquel oscuro capítulo más fuertes y más unidos, no tenemos más remedio que creer que los viejos odios desaparecerán algún día; que las líneas tribales pronto se disolverán; y que Estados Unidos debe desempeñar su papel y ayudar a iniciar una nueva era de paz.

Al mundo musulmán: buscamos un nuevo camino hacia adelante, basado en intereses mutuos y mutuo respeto. A esos líderes de todo el mundo que pretenden sembrar el conflicto o culpar de los males de su sociedad a Occidente: sabed que vuestro pueblo os juzgará por lo que seáis capaces de construir, no por lo que destruyáis. A quienes se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y acallando a los que disienten, tened claro que la historia no está de vuestra parte; pero estamos dispuestos a tender la mano si vosotros abrís el puño.

A los habitantes de los países pobres: nos comprometemos a trabajar a vuestro lado para conseguir que vuestras granjas florezcan y que fluyan aguas potables; para dar de comer a los cuerpos desnutridos y saciar las mentes sedientas. Y a esas naciones que, como la nuestra, disfrutan de una relativa riqueza, les decimos que no podemos seguir mostrando indiferencia ante el sufrimiento que existe más allá de nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos mundiales sin tener en cuenta las consecuencias. Porque el mundo ha cambiado, y nosotros debemos cambiar con él.

Mientras reflexionamos sobre el camino que nos espera, recordamos con humilde gratitud a esos valerosos estadounidenses que en este mismo instante patrullan desiertos lejanos y montañas remotas. Tienen cosas que decirnos, del mismo modo que los héroes caídos que yacen en Arlington nos susurran a través del tiempo. Les rendimos homenaje no sólo porque son guardianes de nuestra libertad, sino porque encarnan el espíritu de servicio, la voluntad de encontrar sentido en algo más grande que ellos mismos. Y sin embargo, en este momento -un momento que definirá a una generación-, ese espíritu es precisamente el que debe llenarnos a todos.

Porque, con todo lo que el gobierno puede y debe hacer, a la hora de la verdad, la fe y el empeño del pueblo norteamericano son el fundamento supremo sobre el que se apoya esta nación. La bondad de dar cobijo a un extraño cuando se rompen los diques, la generosidad de los trabajadores que prefieren reducir sus horas antes que ver cómo pierde su empleo un amigo: eso es lo que nos ayuda a sobrellevar los tiempos más difíciles. Es el valor del bombero que sube corriendo por una escalera llena de humo, pero también la voluntad de un padre de cuidar de su hijo; eso es lo que, al final, decide nuestro destino.

Nuestros retos pueden ser nuevos. Los instrumentos con los que los afrontamos pueden ser nuevos. Pero los valores de los que depende nuestro éxito -el esfuerzo y la honradez, el valor y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo- son algo viejo. Son cosas reales. Han sido el callado motor de nuestro progreso a lo largo de la historia. Por eso, lo que se necesita es volver a estas verdades. Lo que se nos exige ahora es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento, por parte de cada estadounidense, de que tenemos obligaciones con nosotros mismos, nuestro país y el mundo; unas obligaciones que no aceptamos a regañadientes sino que asumimos de buen grado, con la firme convicción de que no existe nada tan satisfactorio para el espíritu, que defina tan bien nuestro carácter, como la entrega total a una tarea difícil.

Éste es el precio y la promesa de la ciudadanía.

Ésta es la fuente de nuestra confianza; la seguridad de que Dios nos pide que dejemos huella en un destino incierto.

Éste es el significado de nuestra libertad y nuestro credo, por lo que hombres, mujeres y niños de todas las razas y todas las creencias pueden unirse en celebración en este grandioso Mall y por lo que un hombre a cuyo padre, no hace ni 60 años, quizá no le habrían atendido en un restaurante local, puede estar ahora aquí, ante vosotros, y prestar el juramento más sagrado.

Marquemos, pues, este día con el recuerdo de quiénes somos y cuánto camino hemos recorrido. En el año del nacimiento de Estados Unidos, en el mes más frío, un pequeño grupo de patriotas se encontraba apiñado en torno a unas cuantas hogueras mortecinas a orillas de un río helado. La capital estaba abandonada. El enemigo avanzaba. La nieve estaba manchada de sangre. En un momento en el que el resultado de nuestra revolución era completamente incierto, el padre de nuestra nación ordenó que leyeran estas palabras:

“Que se cuente al mundo futuro… que en el más profundo invierno, cuando no podía sobrevivir nada más que la esperanza y la virtud… la ciudad y el campo, alarmados ante el peligro común, se apresuraron a hacerle frente”.

América. Ante nuestros peligros comunes, en este invierno de nuestras dificultades, recordemos estas palabras eternas. Con esperanza y virtud, afrontemos una vez más las corrientes heladas y soportemos las tormentas que puedan venir. Que los hijos de nuestros hijos puedan decir que, cuando se nos puso a prueba, nos negamos a permitir que se interrumpiera este viaje, no nos dimos la vuelta ni flaqueamos; y que, con la mirada puesta en el horizonte y la gracia de Dios con nosotros, seguimos llevando hacia adelante el gran don de la libertad y lo entregamos a salvo a las generaciones futuras.

Gracias, que Dios os bendiga, que Dios bendiga a América.

Discurso en Inglés

Video en Inglés


Texto en Inglés

My fellow citizens:

I stand here today humbled by the task before us, grateful for the trust you have bestowed, mindful of the sacrifices borne by our ancestors. I thank President Bush for his service to our nation, as well as the generosity and cooperation he has shown throughout this transition.

Forty-four Americans have now taken the presidential oath. The words have been spoken during rising tides of prosperity and the still waters of peace. Yet, every so often the oath is taken amidst gathering clouds and raging storms. At these moments, America has carried on not simply because of the skill or vision of those in high office, but because We the People have remained faithful to the ideals of our forbearers, and true to our founding documents.

So it has been. So it must be with this generation of Americans.

That we are in the midst of crisis is now well understood. Our nation is at war, against a far-reaching network of violence and hatred. Our economy is badly weakened, a consequence of greed and irresponsibility on the part of some, but also our collective failure to make hard choices and prepare the nation for a new age. Homes have been lost; jobs shed; businesses shuttered. Our health care is too costly; our schools fail too many; and each day brings further evidence that the ways we use energy strengthen our adversaries and threaten our planet.

These are the indicators of crisis, subject to data and statistics. Less measurable but no less profound is a sapping of confidence across our land – a nagging fear that America’s decline is inevitable, and that the next generation must lower its sights.

Today I say to you that the challenges we face are real. They are serious and they are many.

They will not be met easily or in a short span of time. But know this, America – they will be met. On this day, we gather because we have chosen hope over fear, unity of purpose over conflict and discord.

On this day, we come to proclaim an end to the petty grievances and false promises, the recriminations and worn out dogmas, that for far too long have strangled our politics.

We remain a young nation, but in the words of Scripture, the time has come to set aside childish things. The time has come to reaffirm our enduring spirit; to choose our better history; to carry forward that precious gift, that noble idea, passed on from generation to generation: the God-given promise that all are equal, all are free, and all deserve a chance to pursue their full measure of happiness.

In reaffirming the greatness of our nation, we understand that greatness is never a given. It must be earned. Our journey has never been one of short-cuts or settling for less. It has not been the path for the faint-hearted – for those who prefer leisure over work, or seek only the pleasures of riches and fame. Rather, it has been the risk-takers, the doers, the makers of things – some celebrated but more often men and women obscure in their labor, who have carried us up the long, rugged path towards prosperity and freedom.

For us, they packed up their few worldly possessions and traveled across oceans in search of a new life.

For us, they toiled in sweatshops and settled the West; endured the lash of the whip and plowed the hard earth.

For us, they fought and died, in places like Concord and Gettysburg; Normandy and Khe Sahn. Time and again these men and women struggled and sacrificed and worked till their hands were raw so that we might live a better life. They saw America as bigger than the sum of our individual ambitions; greater than all the differences of birth or wealth or faction.

This is the journey we continue today. We remain the most prosperous, powerful nation on Earth. Our workers are no less productive than when this crisis began. Our minds are no less inventive, our goods and services no less needed than they were last week or last month or last year. Our capacity remains undiminished. But our time of standing pat, of protecting narrow interests and putting off unpleasant decisions – that time has surely passed. Starting today, we must pick ourselves up, dust ourselves off, and begin again the work of remaking America.

For everywhere we look, there is work to be done. The state of the economy calls for action, bold and swift, and we will act – not only to create new jobs, but to lay a new foundation for growth. We will build the roads and bridges, the electric grids and digital lines that feed our commerce and bind us together. We will restore science to its rightful place, and wield technology’s wonders to raise health care’s quality and lower its cost. We will harness the sun and the winds and the soil to fuel our cars and run our factories. And we will transform our schools and colleges and universities to meet the demands of a new age. All this we can do. And all this we will do.

Now, there are some who question the scale of our ambitions – who suggest that our system cannot tolerate too many big plans. Their memories are short. For they have forgotten what this country has already done; what free men and women can achieve when imagination is joined to common purpose, and necessity to courage.

What the cynics fail to understand is that the ground has shifted beneath them – that the stale political arguments that have consumed us for so long no longer apply. The question we ask today is not whether our government is too big or too small, but whether it works – whether it helps families find jobs at a decent wage, care they can afford, a retirement that is dignified. Where the answer is yes, we intend to move forward. Where the answer is no, programs will end. And those of us who manage the public’s dollars will be held to account – to spend wisely, reform bad habits, and do our business in the light of day – because only then can we restore the vital trust between a people and their government.

Nor is the question before us whether the market is a force for good or ill. Its power to generate wealth and expand freedom is unmatched, but this crisis has reminded us that without a watchful eye, the market can spin out of control – and that a nation cannot prosper long when it favors only the prosperous. The success of our economy has always depended not just on the size of our Gross Domestic Product, but on the reach of our prosperity; on our ability to extend opportunity to every willing heart – not out of charity, but because it is the surest route to our common good.

As for our common defense, we reject as false the choice between our safety and our ideals. Our Founding Fathers, faced with perils we can scarcely imagine, drafted a charter to assure the rule of law and the rights of man, a charter expanded by the blood of generations. Those ideals still light the world, and we will not give them up for expedience’s sake. And so to all other peoples and governments who are watching today, from the grandest capitals to the small village where my father was born: know that America is a friend of each nation and every man, woman, and child who seeks a future of peace and dignity, and that we are ready to lead once more.

Recall that earlier generations faced down fascism and communism not just with missiles and tanks, but with sturdy alliances and enduring convictions. They understood that our power alone cannot protect us, nor does it entitle us to do as we please. Instead, they knew that our power grows through its prudent use; our security emanates from the justness of our cause, the force of our example, the tempering qualities of humility and restraint.

We are the keepers of this legacy. Guided by these principles once more, we can meet those new threats that demand even greater effort – even greater cooperation and understanding between nations. We will begin to responsibly leave Iraq to its people, and forge a hard-earned peace in Afghanistan. With old friends and former foes, we will work tirelessly to lessen the nuclear threat, and roll back the specter of a warming planet. We will not apologize for our way of life, nor will we waver in its defense, and for those who seek to advance their aims by inducing terror and slaughtering innocents, we say to you now that our spirit is stronger and cannot be broken; you cannot outlast us, and we will defeat you.

For we know that our patchwork heritage is a strength, not a weakness. We are a nation of Christians and Muslims, Jews and Hindus – and non-believers. We are shaped by every language and culture, drawn from every end of this Earth; and because we have tasted the bitter swill of civil war and segregation, and emerged from that dark chapter stronger and more united, we cannot help but believe that the old hatreds shall someday pass; that the lines of tribe shall soon dissolve; that as the world grows smaller, our common humanity shall reveal itself; and that America must play its role in ushering in a new era of peace.

To the Muslim world, we seek a new way forward, based on mutual interest and mutual respect.

To those leaders around the globe who seek to sow conflict, or blame their society’s ills on the West – know that your people will judge you on what you can build, not what you destroy. To those who cling to power through corruption and deceit and the silencing of dissent, know that you are on the wrong side of history; but that we will extend a hand if you are willing to unclench your fist.

To the people of poor nations, we pledge to work alongside you to make your farms flourish and let clean waters flow; to nourish starved bodies and feed hungry minds. And to those nations like ours that enjoy relative plenty, we say we can no longer afford indifference to suffering outside our borders; nor can we consume the world’s resources without regard to effect. For the world has changed, and we must change with it.

As we consider the road that unfolds before us, we remember with humble gratitude those brave Americans who, at this very hour, patrol far-off deserts and distant mountains. They have something to tell us today, just as the fallen heroes who lie in Arlington whisper through the ages.

We honor them not only because they are guardians of our liberty, but because they embody the spirit of service; a willingness to find meaning in something greater than themselves. And yet, at this moment – a moment that will define a generation – it is precisely this spirit that must inhabit us all.

For as much as government can do and must do, it is ultimately the faith and determination of the American people upon which this nation relies. It is the kindness to take in a stranger when the levees break, the selflessness of workers who would rather cut their hours than see a friend lose their job which sees us through our darkest hours. It is the firefighter’s courage to storm a stairway filled with smoke, but also a parent’s willingness to nurture a child, that finally decides our fate.

Our challenges may be new. The instruments with which we meet them may be new. But those values upon which our success depends – hard work and honesty, courage and fair play, tolerance and curiosity, loyalty and patriotism – these things are old. These things are true. They have been the quiet force of progress throughout our history. What is demanded then is a return to these truths. What is required of us now is a new era of responsibility – a recognition, on the part of every American, that we have duties to ourselves, our nation, and the world, duties that we do not grudgingly accept but rather seize gladly, firm in the knowledge that there is nothing so satisfying to the spirit, so defining of our character, than giving our all to a difficult task.

This is the price and the promise of citizenship.

This is the source of our confidence – the knowledge that God calls on us to shape an uncertain destiny.

This is the meaning of our liberty and our creed – why men and women and children of every race and every faith can join in celebration across this magnificent mall, and why a man whose father less than sixty years ago might not have been served at a local restaurant can now stand before you to take a most sacred oath.

So let us mark this day with remembrance, of who we are and how far we have traveled. In the year of America’s birth, in the coldest of months, a small band of patriots huddled by dying campfires on the shores of an icy river. The capital was abandoned. The enemy was advancing. The snow was stained with blood. At a moment when the outcome of our revolution was most in doubt, the father of our nation ordered these words be read to the people:

“Let it be told to the future world…that in the depth of winter, when nothing but hope and virtue could survive…that the city and the country, alarmed at one common danger, came forth to meet [it].”

America. In the face of our common dangers, in this winter of our hardship, let us remember these timeless words. With hope and virtue, let us brave once more the icy currents, and endure what storms may come. Let it be said by our children’s children that when we were tested we refused to let this journey end, that we did not turn back nor did we falter; and with eyes fixed on the horizon and God’s grace upon us, we carried forth that great gift of freedom and delivered it safely to future generations.

28 Comments

28 Comments

  1. liebe

    Feb 28, 2009 at 8:29 pm

    Sie haben eine sch?ne Seite!

  2. Anonymous

    Feb 28, 2009 at 3:28 pm

    ola

  3. daniela

    Feb 5, 2009 at 10:57 am

    yo soy simplemente una estudiante y lo unico que tengo que decir es q si realmente el es lo que se dice, que lo demustre y yo creo en el y espero que la confianza que le hemos dado no lo desaproveche, espero que esto llegue a el y que realmente escuche a las personas que realmente lo necesiten.

  4. tu madre

    Jan 23, 2009 at 11:37 am

    Apoyan a un mentiroso que no ha hecho mas que burlarse de ustedes y comprar votos por medio de regalar lavadoras, refrigeradoras y becas. Porque no lo hizo por medio de una institucion benefica? Porque cuando iba a hacer esas donaciones llevaba su camiseta que decia “martinelli presidente”?

    Ese ricky ricon $$ es tremendo compra votos. Bien sucio que es. Y vende galletas contaminadas con salmonela. Ayer le decomisaron un monton de galletas en uno de los 99 del interior. Queria contaminar a la gente para despues decir que el gobierno no hizo nada para evitarlo. Si el mismo las vende.

  5. patriotica...

    Jan 23, 2009 at 11:16 am

    BUENO SI ESTAN TAN SEGUROS… PORQUE SE EXTRESAN CUANDO VEN LAS ENCUESTAS…y se ponen nerviosos?
    NERVIOS NOS DA A NOSOTROS DE PENSAR QUE EL TRIBUNAL CLARO COMO TODA INSTITUCION PRD..LES DE FAVOR A USTEDES..PARA MUESTRA LO DE RUBIO Y TERESITA DESPUES DE CASI 5 AÑOS LE NEGARON LA CURUL A OSCAR AVILA PARA DARSELA A ESOS VENDIDOS CIVILISTAS SIN MORAL..?
    QUE CREES ESE FALLO DESVIRTUADO? ASI PODRIA PASAR CON LA ELECCIONES PERO NOSOTROS SABEMOS QUE VAMOS A GANARLES.., Y USTEDES TIENEN INSCRITOS PERO NO MILITANTES SINO SE DIERON CUENTA CON LAS PRIMARIAS…? SAQUEN CUENCA CUANTOS FUERON A VOTAR..?

    POR FAVOR NO SE ENGAÑEN LA OPOSICION UNIDA LOS VAMOS A VENCER AUNQUE TENGAMOS ENTRE TODOS 500,000.00 O MENOS…, PORQUE USTEDES TIENEN INSCRITOS PERO NO MILITANTES ASI COMO LO QUE QUEDA DEL TEAM MARTIN…, QUE NO ESTAN EN EL BH09 PORQUE NO CREEN EN PORMESAS FALSAS DE USTEDES…SUMA CUIDADO TE PASA LO DE MACO ROSAS ES MALO ESTAR SUMANDO…MEJOR ESPERAR EL 3 DE MAYO…

  6. Mentiranelli

    Jan 23, 2009 at 11:08 am

    Valla veo que el PRD solo en dehrentes tienen mas personas inscrita que el la opociciòn unida

    Con razón lo de la alianza…

    Ya veo porque Martinelli se disfraza de: Obrero, Rspadero, Deportista, de Campesino etc

    para ver si se lleva a los indepedientes

    Solo le falta difrasarse de Travesti de la 4 de Julio

  7. Anti-MADtienlli

    Jan 22, 2009 at 9:05 pm

    Creo que eres tú el que tiene que dar matematicas…

    Entra a la pagína Del tribunal electoral

  8. Anti-MADtienlli

    Jan 22, 2009 at 8:53 pm

    Respuesta para Ivan Molina:

    El Prd Tiene mas aderentes es un Mastodonte politeco tiene 669,749 aderentes del Porpular 35,527 y mas lo del Liberal 23,627

    Sololo Suma
    669,749
    + 35,521
    23,627
    ———
    728,897

    El Panameñista tiene 261,737 CD 128,199 Molirena 59,693 Union Pa 91,504

    261,723
    + 128,199
    59,693
    91,504
    ——–
    541119

    Con todo y que se unan toda la oposción nisuiquiera llegan ni sumando los aderentes de Vanguardia Moral lno alcanzan al pRD

    Por lo que depende de los indepedientes

    y sacando a los panameñista que van a votar por Balbina como Tony Dominguez y comitiva

    Esto fue lo s que le dijeron los Gringos (partidarios a republicanos)

    Esto hay que analizarlo muy Bien, y a hay gente a esta altura del partido que estan muy descepcionada de Martinelli porque creyeron en su discurso es nuevo de que es virgen etc etc

  9. Mentiranelli

    Jan 22, 2009 at 12:35 pm

    Bueno yo se que la gente ve como FRESON a una persona que se preocupa por el pueblo trayendo arroz mas barato, aumetado los salarios (que gracias al Loco del Sup6r 66 no se nota) dandole el prodec a los mas humilde etc

    Por lo menos Martín sale con su Familia, pero UD porque no sale la Familia de Ricky Ricon

    a) porque sabrian lo despota que es con su esposa
    b) que paso con el hijo que tiene por fuera de 17 años

  10. patriotica...

    Jan 22, 2009 at 12:26 pm

    Si no se ha muerto TORRIJOS AL VER QUE A SU HIJO LO TIENEN COMO UN FRESON, MUÑEQUITO QUE NADIE LE HACE CASO…, ESE SI DEBE ESTAR QUE SE REVUELCA EN LA TUMBA

  11. Anonymous

    Jan 22, 2009 at 11:57 am

    Varela y su lote han acabado con el orgullo panameñista. Arnulfo debe estarse revolcando en su tumba. Despues de ser el 2 partido más grande del país van a quedar cargando las maletas del señor Martinelli. La verdad es que me dan verguenza. Con todo lo que se diga el PRD tiene la dignidad de los panameñistas han perdido vendiendola al mejor postor. Ya l diablo con los intereses del pueblo panameño.

  12. LA HORA DE LA VERDAD...

    Jan 22, 2009 at 11:03 am

    ESTO TENDRIA QUE PASAR, Y ESTA PASANDO… BIENVENIDA LA UNIÓN DE LA OPOSICIÓN.
    MARTINELLI PRESIDENTE!!!

  13. MELLY

    Jan 22, 2009 at 10:59 am

    LA VERDAD TODOS ESOS POLITICOS SON UNA BASURA NINGUNO MERECE LA PRESIDENCIA Y ESTOY SEGURA Q NINGUNO HARA NADA POR EL PUEBLO ASI Q DEJEN DE PELEAR BABOSADAS Q CUANDO SUBEN AL PODER SE OLVIDAN DE TODOS
    Y SOLO SU FAMILIA ES LA Q EXISTE…TODOS SON LA MISMA PORQUERIA

  14. Ivan Molina

    Jan 22, 2009 at 10:58 am

    Para Jose, debes ir a la escuela a la que asististe, y volver a dar matematicas. El padron electoral tiene habilitados 2.1 millones de personas para esta eleccion, de los cuales 600 mil estan inscritos en el PRD (28%).

    Independientemente de los inscritos que tenga el CD los partidos de su alianza, el PRD no cala entre los independientes, precisamente por la cultura de corrupcion que han instalado en nuestro pais desde que metieron las manos en la politica.

    Si se concreta la union del panameñismo a la Alianza del Cambio, sera 1989 otra vez, LOS VAMOS A AHOGAR!

  15. oigan

    Jan 22, 2009 at 10:52 am

    sin la union de varela martinelli va ganando, osea que esa union lo ayuda aun mas,para derrotar a esa mentirosa y traicionera de balbina, mucha gente piensa que varela es buen candidato, y querian que se unieran porque asi derrotaremos un PRD corrupto por 5 anos mas, que buneo que haya dejado su orgullo y este dispuesto a trabajar con martinelli para un verdadero cambio. este union es para bien, y con eso de que se insultaron en las campanas, todo los politicos lo hacen, balbina y navarro lo hicieron y despues se unieron , y balbina lo traiciono eso es peor que martinelli y varela se unan para luchar por el paiz.
    arriba la union mi familia y yo somos panamenista dispuestos a apoyar el cambio y liberarnos de este gobierno del que tanto nos quejamos.

  16. JOSE

    Jan 22, 2009 at 10:36 am

    SABEMOS QUE TODA LA OPOSICION JUNTA NO HACE LA CANTIDAD DE MEMBRESIA DEL PRD, ASI QUE SABIAMOS ESO Y ESTAMOS LISTO PARA QUE SE UNAN,
    HAY ESTA EL NEGOCIO QUE SE TENIAN PLANEADOS, PERO ESO ES PARA QUE SE DE CUENTA EL PUEBLO PANAMEÑO LA CLASE DE CAMBIO QUE QUIEREN IMPLEMENTAR ESTOS BANDIDOS RICOS DE LA POLITICA,

    SE QUE EL PUEBLO NO ES TONTO Y VA ABRIR LOS OJOS DANDOSE CUENTA QUE ESTOS EMPRESARIOS SOLO QUIEREN SATISFACER SUS INTERESES PERSONALES Y UNDIR PANAMA, MANEJANDO EL PODER Y LOS RECURSOS DEL ESTADO A SU ANTOJO Y LLEVANDO A SUS EMPRESAS Y LAS FAMILIA DE LA CLASE ALTA A TENER MAS PODER
    HACIENDO QUE LA CLASE MEDIA Y POBRE SE COMAN UN CABLE

    POR ESO HAY QUE UNDIR EL BARCO DE LOS DERECHISTAS RADICALES Y LO VAMOS A HACER

    DANDOLE UNA MANCHA DE VOTOS EL 3 DE MAYO
    YA TU SABES CUAL ES EL CANDIDATO BBBBBBBHHHHHHHHH090909,
    SIMPLEMENTE GENTE CON CAPACIDAD PARA GOBERNAR

  17. maikol

    Jan 22, 2009 at 10:18 am

    hay vemos la verdad, reunion de martinelli con varela, negociando los puestos del estado y los recursos del mismo para llenarse las arcas de plata que vaina y plata que sale de todo nosotros los panameños lo que estos politicos corruptos van a buscar y la gente se ciega con el supuesto cambio, hay se ve solo el interees de a toda costa llegar al poder son una basura se tiran plomo y al final se arropan con la misma manta que dignidad.

    por eso panameño este 3 de mayo dale el voto al futuro de panama,
    la ingeniera balbina herrera

    no te dejes engañar de esta alianza de politicos de tres caras,

    unete al gran la maquinaria PRD Y ALIADOS´,

    VAMOS RUMBO AL TRIUNFO DEL 2009
    HERRERA PRESIDENTA

  18. Mentiranelli

    Jan 22, 2009 at 10:16 am

    jajaja Los medicamentos, quien se iba imaginar que los españoles usaran de materia prima el metodo Litinel glicol,

    Mas culpa tuvieron los que les cambiaron las fechas de expirción a los medicamentos, Y eso sucedió en el gobierno de YEya, y eso fue lo que pasó,Litinel glicol es muy nocivo se pasa su tiempo de caducidad.

    Pero si es por sacar trapos bien;

    Donde dejas el famoso escandalo de las Coimas de los Empleados del IDAAn, el envennamientos de los pacientes de Hemodialisis (eso sucedio en la adminstración del Loco) Los familires que metio también en CSS, Las carnes sin registro sanitario que metio casa de la carne (ya martienelli era accionista 2001)

    Tenemos mas… habla que estuvo a favor de la ampliación del canal, preo tiene entres sus lineas a varela y Chello Gálves que se opusieron a tal.

    Habla que va dar titulos, si la gente de Zona de Veraguas ní lo quier porque sus familia se aprpoio de tierras de Indio y cholos vergüenses

  19. Mentiranelli

    Jan 22, 2009 at 10:06 am

    Jajajaja Ofi ofi, como dijo Antonio Dominguez, ya martienelli se desenmascaro, solo ahy que hacer la política al estilo Parece Martinelli:

    En la Etrevista con Lucy Molinar (antes de que adquierira acciones en TVN) le dijo a lucy que iba a subir los salarios, un año después en la entrevista con Junca Tapia dijo que no va subir lo salrio, que el iba que hacer que el Panameño recibiera mas plata bajando la electricidad, jjajajaja si nisiquiera puede bajar la canasta básica

    Le echo la culpa al petrlio, que fué el responsable del alza de la Canasta básica, Bajo la gasolina, y ahora el Sup6r 66 vende mas caró, (claro debe de sacar lo que esta invirtiendo en plolìtequeria)

    Es un Mentiroso el pone quita al que quier, es por eso que Levy, Pelichin Japa y Javier Justiniani salieron de ese partido.

  20. El cambio viene

    Jan 22, 2009 at 9:59 am

    Mentiranelli, averigua quien fue la impulsora de la modificacion a la ley de medicamentos desde la asamblea para permitir que Medicom trajera esos medicamentos. A mi me parece que ella creo la ley y la empresa por alli mismo … sucia.

  21. El cambio viene

    Jan 22, 2009 at 9:53 am

    Huesos Viejos: Frase utilizada para resaltar que a pesar que Varela era una cara nueva en politica. Su partido y la gente que estaba detras no lo era. Si, hay muchos huesos viejos en el panameñismo, con mas de 70 años de existencia como no los va a haber. Quien ha renegado de eso. Aca se han incorporado muchos ya y no los hemos rechazado.

    40 Años PRD y Panameñista: Frase usada para los partidos que han gobernado desde la presidencia. Ya que todos los demas han sido aliados de uno o de otro. La alianza la encabezaria Ricardo Martinelli, por lo que se romperia el bipartidismo y el 40 años de lo mismo.

    El burro hablando de orejas: Solo fue una aclaracion de la que aprobo la privatizacion fue Balbina desde la asamblea, no Ricardo Martinelli desde la css, cd o el super 99.

    El panameño es muy dado a la polemica, y le ha puesto mucho mas picante del que ha habido.

  22. Mentiranelli

    Jan 22, 2009 at 9:22 am

    jjjajaja no estoy inventando …te duelel la realidad

    E pimer lugar la COmpañia MEDICON se fundo 2003 (gobierno mireyista), y se le dio la conesión por ser una compañia arnulfista, es mas el dicen por allí que el Cruz que est preso epor este caso es Familiar de Rogelio Cruz.

    Martinelli dijo; Dende van a quedar los discursos de: Huesos viejos, los 40 años de PRD, Panameñistas, el burro habla de orejas, etc etc.

    y ahora se unen por conveniencia que se puede esprerar deun Bipolar, que todo lo posible para condseguir el poder.

  23. Para: mentiranelli

    Jan 22, 2009 at 9:21 am

    jajaja estas como loco para tu información Obama invito a todo el equipo de campaña a su toma de poseción, asi que deja de estar inventando cosas que no son, es más no tienes ni idea las veces que él los a invitado para alla y por algo sera que al chola no la quieren por los estados unidos

  24. gungu

    Jan 22, 2009 at 9:14 am

    La vinculación de ella y sus familiares con la empresa MEDICOM que introdujo el veneno que mató a los pacientes de la Caja del Seguro Social que bebieron el jarabe espectorante sin azúcar.
    PARA: BIEN POR OBAMA: NOSE EN QUE MUNDO VIVES PERO MARTINELLI NO BUSCO A NADIE, NI VARELA A MARTINELLI, SE ENCONTRARON EN LA CASA DE LA EMBAJADORA DE EE.UU Y EMPESARON A CONVERSAR, ASI QUE DEJA DE ESTAR INVENTANDO.

  25. Mentiranelli

    Jan 22, 2009 at 9:09 am

    jajaja or algo Obama invito a Balbina y a Navarro e lugar de Martienelli Y Varela, porque oam sbe queienes seán los gadores

    Obviamente lo que estan e la embajada, son seguidores Exprisident Bush y le dijeron a ambos;

    Que estan esperando, jueguen vivo que Obama solo invita a Chola y a Juan-ka

    Por eso corrieron de una vez a unirse….

    Dende van a quedar los discursos de: Huesos viejos, los 40 años de PRD, Panameñistas, el burro habla de orejas, etc etc.

  26. Anti Balbina

    Jan 22, 2009 at 9:01 am

    No tiene experiencia en la empresa privada e inclusive se le cuestiona porque se graduó de ingeniera agrónoma y de educadora, pero nunca ha sembrado ni un palo de marañón o cuidado niños de jardín de infancia. Desconoce la palabra generación de empleo por carne propia porque toda su vida ha exprimido a los contribuyentes con los jugosos salarios que ha percibido del Estado.

  27. Bien por Obama

    Jan 21, 2009 at 4:55 pm

    ACUERDATE QUE LA CAMPAÑA DE MARTINELLI, NO SE LLEVA NI CON LOS NEGROS NI CON LOS CHOLOS; ASI QUE COMO OBAMA ES NEGRO VEO NUBARRONES OSCUROS. BUENO CON EL FIN DE BUSCAR VOTOS CUALQUIERA COSA RICKY 99, PUEDE HACER HASTA DE DISFRASAR DE CHOMBO O ALGO ASI. YA VES QUE CRITICABA LOS HUESOS VIEJOS DE VARELA Y AHORA LOS BUSCA DESESPERADAMENTE. HOMBRE QUE SE PUEDE ESPERAR DE UN BIPOLAR.

  28. Terremoto

    Jan 21, 2009 at 8:27 am

    lo mas seguro es que como es negro pueda ayudar mas a panama. y las exportaciones sean mayores y menos precio de cargo..

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